Cómo cuidar a un Cane Corso

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El Cane Corso es un perro de gran porte y musculatura definida, procedente de la antigua Roma, donde ejercía labores de guardia y caza mayor. Tras la Segunda Guerra Mundial su linaje estuvo al borde de la extinción, pero criadores italianos rescataron la raza y la estandarizaron. Hoy en día, su presencia imponente combina con un carácter equilibrado y protector.  

Físicamente presenta una cabeza ancha, orejas triangulares y un tronco fuerte. Su pelaje corto y denso adopta tonos negros, grises y atigrados. En cuanto al temperamento, es un compañero leal y vigilante, reacio con extraños pero afectuoso con la familia. Requiere un dueño con experiencia en razas grandes, capaz de ejercer un liderazgo firme y justo. Debe esperarse un perro con alta energía en la juventud, volviéndose más tranquilo en la madurez, alrededor de los tres años.  

Por su tamaño y fuerza, precisa un manejo responsable: sociabilización temprana, refuerzos positivos en el adiestramiento y ejercicio regular. Su entorno ideal es una casa con patio seguro, no un piso pequeño sin espacio para moverse. Entender su naturaleza guardiana y dirigir esa inclinación hacia conductas adecuadas es clave para la convivencia.  

ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN  

Un Cane Corso adulto de 45–50 kg necesita entre 1,800 y 2,500 kcal diarias, en dos tomas preferiblemente. Durante el crecimiento (hasta los 18–24 meses) incrementa el riesgo de displasia si las calorías son excesivas o la reposición de calcio y fósforo es inadecuada. Lo ideal es ofrecer un pienso de alta gama con 25–30% de proteína y 15–20% de grasa, o bien dieta BARF supervisada por veterinario.  

Para calcular el requerimiento calórico:  

– Perro adulto: peso (kg) × 30 + 70 = kcal/día base.  

– Multiplicar por factor de actividad (1.2 a 1.8).  

Incluir suplementos de omega-3 (EPA/DHA) para piel y articulaciones y glucosamina con condroitina para proteger caderas y rodillas. Si optas por alimentación húmeda, combínala 50/50 con pienso seco para promover el cuidado dental. Evita cereales excesivos y subproductos.  

La hidratación es fundamental: siempre agua fresca y limpia. Controla el peso mensual y ajusta raciones si notas aumento o pérdida corporal. Un buen método es palpar costillas: si se notan muy marcadas, aumenta un 10% la porción; si no se distinguen, reduce un 10%.  

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EJERCICIO Y ENTRENAMIENTO  

El Cane Corso requiere al menos 60–90 minutos de actividad diaria dividida en dos sesiones. En la mañana conviene un paseo de trote suave de 30–45 minutos, seguido de juegos de búsqueda o frisbee para estimular la resistencia. Por la tarde, incorpora retos mentales: olfato con puzzles de comida, búsqueda de objetos y ejercicios de obediencia.  

El entrenamiento debe basarse en refuerzo positivo: golosinas sanas, elogios y caricias. Comienza con órdenes básicas (sentado, quieto, aquí, junto) desde cachorro, reforzando a diario para crear hábitos firmes. A los 9–12 meses, puedes introducir obediencia avanzada: caminar sin correa en zonas seguras, trabajo de guarda controlada y ejercicios de protección bajo supervisión profesional.  

La clave es la consistencia y la paciencia. Sesiones de 10–15 minutos, 2–3 veces al día, evitan el aburrimiento y frustración. Nunca uses castigos físicos o gritos: generan ansiedad y conductas indeseadas. Varía las rutas de paseo y los estímulos para evitar la rutina. En estaciones calientes, reduce la intensidad al amanecer o anochecer para proteger sus articulaciones y evitar golpes de calor.  

SALUD Y CUIDADOS VETERINARIOS  

El Cane Corso es predispuesto a displasia de cadera y codo, torsión gástrica (vólvulo) y cardiopatías dilatadas. Para prevenir la displasia, controla la dieta en crecimiento, evita excesivo ejercicio de impacto y realiza radiografías de caderas a los 12–18 meses.  

La torsión gástrica es una urgencia: ofrece varias tomas pequeñas en lugar de una sola, evita actividad intensa tras comer y utiliza comederos elevados si fuera recomendable.  

El calendario de vacunación incluye: polivalente canina a los 2, 3 y 4 meses, refuerzo anual y vacuna contra la rabia según legislación local. La desparasitación interna debe hacerse cada tres meses mínimo, y externa con pipetas o collares antipalúdicos según estación.  

Visitas veterinarias:  

– Cachorro: cada mes hasta los 6 meses.  

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– Adulto sano: anual con perfil sanguíneo, cardiológico y ortopédico (si hay antecedentes familiares).  

Atención a signos de alerta: cojera recurrente, intolerancia al ejercicio, distensión abdominal, tos crónica o letargo.  

SOCIALIZACIÓN Y COMPORTAMIENTO  

Socializar un Cane Corso debe empezar entre las 3 y 16 semanas de vida. Presenta al cachorro a diferentes personas, niños, ruidos urbanos, otros perros y ambientes diversos en sesiones cortas y controladas. Usa premios para asociar estímulos nuevos con experiencias positivas.  

La dominancia puede manifestarse en tirones de correa, guardia de recursos (juguetes o comida) o rechazo a órdenes. Establece liderazgo mediante rutinas: quien reparte el alimento primero, define cuándo y dónde se juega. Aplica la regla del “sentado antes de comer” y no permitas saltar o empujar.  

Practica el “turno de atención”: haz que tu Cane Corso se siente y te mire antes de soltarlo en libertad. Fortalece la confianza con caricias firmes y entrega de objetos. Si aparece agresividad, consulta a un etólogo canino; no utilices collares de choque. El objetivo es un perro confiado, equilibrado y que responda al dueño en situaciones nuevas.  

HIGIENE Y CUIDADOS DEL PELAJE  

El manto corto del Cane Corso requiere cepillados semanales con un guante de goma o cepillo de cerdas suaves para eliminar pelo muerto y distribuir aceites naturales. Baña cada 2–3 meses o cuando esté sucio, con champú neutro específico para perros.  

Revisa orejas semanalmente: limpia con solución auditiva recomendada por el veterinario y algodón, sin hurgar el canal interno. Corta uñas cada 4–6 semanas o cuando retumben al andar. Cepilla dientes 2–3 veces por semana con pasta canina para prevenir sarro.  

Para pulgas y garrapatas emplea pipetas mensuales o collares antiparasitarios según riesgo local. Inspecciona la piel en busca de irritaciones, áreas sin pelo o costras. En climas cálidos, revisa arrugas faciales y pliegues para evitar dermatitis.  

PREPARACIÓN DEL HOGAR / CHECKLIST PARA DUEÑOS  

  • Espacio seguro y vallado, libre de huecos por donde el perro pueda escaparse.  
  • Camas o colchonetas amplias y resistentes.  
  • Comederos elevados para facilitar la digestión.  
  • Zona de descanso alejada de corrientes de aire y sol directo.  
  • Juguetes resistentes: mordedores de caucho, pelotas resistentes y puzzles de comida.  
  • Herramientas de aseo: cepillo de goma, cortaúñas específico, limpiador de oídos.  
  • Ropa de cama lavable y antideslizante.  
  • Plan de emergencia con números de veterinario y centro de urgencias.
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RUTINA DIARIA SUGERIDA (MAÑANA/TARDE/NOCHE)  

Mañana (7:00–9:00)  

– Paseo de trote lento de 30–45 minutos.  

– Sesión de obediencia básica de 10 minutos.  

– Desayuno con pienso y agua fresca.  

Tarde (16:00–18:00)  

– Juego de búsqueda o frisbee 20–30 minutos.  

– Estimulación mental: puzzle de comida o enseñarle un truco nuevo.  

– Snack saludable (trozos de manzana o zanahoria).  

Noche (21:00–22:00)  

– Paseo de relajación de 15–20 minutos para evacuar y estirar.  

– Cepillado ligero y revisión de patas.  

– Ultima toma de agua y sueño en su zona designada.

PREGUNTAS FRECUENTES (FAQ) SOBRE LA RAZA  

  1. ¿Es un perro adecuado para familias con niños?  

Sí, siempre que el perro esté bien socializado y los niños sepan interactuar con respeto.  

  1. ¿Puede vivir en apartamento?  

No es lo ideal: necesita espacio y ejercicio diario. En piso amplio con actividades intensas, podría adaptarse.  

  1. ¿A qué edad empieza el adiestramiento?  

Desde las 8 semanas: órdenes básicas y socialización.  

  1. ¿Cuánto vive un Cane Corso?  

Entre 10 y 12 años con cuidados adecuados.  

  1. ¿Es propenso a ladrar en exceso?  

No suele ser ladrador compulsivo, pero alertará ante estímulos nuevos o extraños.

BONUS FINAL: Recomendaciones rápidas para cuidar a un Cane Corso  

  • Mantén rutinas de ejercicio y alimentación estables.  
  • Utiliza refuerzo positivo, evita castigos físicos.  
  • Socializa temprano y con variedad de estímulos.  
  • Controla el peso y nutre con dietas de calidad.  
  • Programa revisiones veterinarias anuales y vacunaciones al día.  
  • Cepilla y baña con productos neutros, atiende oídos y uñas.  
  • Ofrece espacio seguro y juguetes resistentes.  
  • Ajusta la rutina según clima: evita calor intenso.